La duquesa de Sussex, Meghan Markle, compartió recientemente un emotivo mensaje en sus redes sociales, anunciando el fallecimiento de su amado beagle Guy, quien la acompañó durante los últimos diez años de su vida.
¿Cómo llegó Guy a la vida de Meghan Markle?
En 2015, Meghan Markle adoptó a Guy, un pequeño beagle, desde un refugio en Canadá. El cachorro había sido rescatado de un refugio de animales sacrificados en Kentucky, donde solo tenía unos días de vida. «Lo recogí… y me enamoré», recordó Meghan en un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales. Debido a su tamaño reducido, fue apodado «el pequeñín», nombre que inspiró a Meghan a llamarlo Guy.
Desde el principio, Guy se convirtió en un compañero inseparable, acompañándola en momentos clave de su vida personal y profesional. «Fue el mejor compañero que cualquier chica podría haber pedido», compartió la duquesa, destacando el impacto que tuvo el perro en su vida.
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Guy estuvo presente en algunos de los capítulos más significativos en la vida de Meghan. Desde sus días en la serie de televisión Suits, pasando por el éxito de su blog de estilo de vida The Tig, hasta su compromiso y matrimonio con el príncipe Harry, Guy fue una constante fuente de apoyo.
«Estuvo conmigo en la tranquilidad, el caos, la calma y el consuelo», escribió Meghan, describiendo cómo el beagle se convirtió en un pilar emocional para ella. Incluso formó parte de la transición de Meghan hacia su nueva vida en el Reino Unido, convirtiéndose en testigo de algunos de los cambios más radicales en su historia personal.
Antes de mudarse al Reino Unido, Guy sufrió un accidente grave que requirió meses de cirugías y atención médica. Los médicos advirtieron que probablemente no volvería a caminar, pero el esfuerzo conjunto de Meghan, Harry y el veterinario Dr. Noel Fitzpatrick hizo posible su recuperación.
Meghan recordó cómo ella y Harry conducían hasta altas horas de la noche para visitar a Guy en una clínica en Surrey, donde permaneció internado durante su rehabilitación. Este episodio reflejó el compromiso y amor incondicional que tenían hacia el beagle, quien logró superar el difícil pronóstico.





