Mañana, viernes 15 de mayo, no es un día cualquiera para la justicia familiar en Colombia. Es la fecha límite para que la Comisaría Segunda de Familia de Usaquén emita un fallo por escrito que definirá la vida, la integridad y la paz de doña Helena Rodríguez, la respetada mujer de 91 años y fundadora de la emblemática firma «Elena del Mar».
Tras décadas de trabajo y de ser un referente empresarial, doña Helena se encuentra hoy atrapada en una pesadilla que tiene nombre propio: María Teresa García Rodríguez. Según las denuncias y el clamor de auxilio de la víctima, su propia hija se ha convertido en su principal verdugo, impulsada por una ambición desmedida y una frialdad malvada.
El fin de la impunidad: De 2024 a 2026
El camino hacia este viernes decisivo ha sido tortuoso. Durante el 2024 y principios de 2026, doña Helena intentó en repetidas ocasiones alertar a las autoridades sobre el ciclo de violencia al que era sometida. Sin embargo, en un error que hoy la justicia busca enmendar, la Comisaría de Familia desestimó inicialmente estas peticiones de auxilio, dejando a la abuela a merced de su agresora.
Pero el panorama ha cambiado. Al lograr liberarse momentáneamente de la presión, manipulación y vigilancia constante de María Teresa, doña Helena tuvo el valor civil de ratificar sus denuncias con una claridad desgarradora. Nuevas pruebas están sobre la mesa y las autoridades parecen haber entendido finalmente que el tiempo se agota.
«Le tengo miedo; le perdí toda la confianza. Exijo que paren los insultos y las agresiones», ha dejado consignado por escrito doña Helena, en un testimonio que hoy es la prueba reina contra la impunidad.
Un llamado a la contundencia estatal
La sociedad civil y el sector empresarial esperan que la Comisaría Segunda de Usaquén y la Fiscalía 380 de Violencia Intrafamiliar actúen con la firmeza que exige la Ley 2126 de 2021. El fallo de mañana debe ser el fin del calvario para doña Helena y debe incluir:
Protección Absoluta: El retiro inmediato de María Teresa García de cualquier entorno cercano a su madre.
Blindaje Patrimonial: Frenar el abuso económico de una hija que, según las denuncias, ve a su madre como un activo y no como un ser humano.
Precedente Histórico: Un mensaje claro de que en Colombia, agredir a un adulto mayor tiene consecuencias legales severas.
Mañana, viernes 15 de mayo, sabremos si la justicia colombiana es capaz de proteger a sus ciudadanos más vulnerables o si permitirá que la ambición filial gane la partida. Doña Helena ya hizo su parte: denunció con valentía. Ahora le toca a la Comisaría de Usaquén demostrar que nadie está por encima de la dignidad humana.





