En un operativo conjunto entre la Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la Nación fue capturado alias ‘Juan Benavídez’, señalado tercer cabecilla de la estructura ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc, organización armada al mando de alias ‘Iván Mordisco’.
La detención se logró gracias a labores de inteligencia e investigación que permitieron ubicar al presunto integrante de la estructura ilegal, quien tendría más de 12 años de trayectoria criminal.
Operaba entre Cauca y Buenaventura
De acuerdo con las autoridades, alias ‘Juan Benavídez’ ejercía influencia criminal en el municipio de López de Micay, en el Cauca, así como en zonas rurales de Buenaventura, Valle del Cauca.
Las investigaciones señalan que estaría involucrado en acciones terroristas contra la Fuerza Pública y en el fortalecimiento de economías ilícitas asociadas al narcotráfico y la minería ilegal.
Entre los hechos que le atribuyen las autoridades se encuentra un ataque con explosivos improvisados contra unidades de la Armada Nacional ocurrido en julio de 2025, acción que dejó dos infantes de Marina heridos.
Asimismo, es señalado de participar en el ataque registrado el 20 de febrero de 2022 en López de Micay, en el que fue asesinado el patrullero Anderson Darío Cuasquer Montenegro.
El capturado deberá responder ante la justicia por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Las autoridades aseguraron que esta captura representa un golpe directo a la capacidad operativa de la estructura ‘Jaime Martínez’, considerada una de las facciones más violentas de las disidencias de las Farc en el suroccidente del país.
Golpe a minería ilegal en el norte del Cauca
En un segundo resultado operacional, las autoridades también reportaron una ofensiva contra las finanzas ilegales de esta estructura armada mediante la destrucción de maquinaria utilizada para minería ilegal.
Los operativos se realizaron en zonas rurales de Caldono y Santander de Quilichao, sobre afluentes del río Mondomo, donde tropas del Ejército y unidades de Policía intervinieron dos puntos clandestinos de extracción de oro.
Durante las acciones fueron destruidas dos dragas y cuatro motores industriales utilizados para la explotación ilícita de minerales.
Según las autoridades, estos equipos tenían la capacidad de producir cerca de 3.000 gramos de oro al mes, actividad que representaría ingresos ilegales cercanos a los 1.698 millones de pesos mensuales para las estructuras armadas.
El brigadier general Diego Jaramillo Muñoz, comandante de la Vigésima Novena Brigada del Ejército, señaló que estas operaciones afectan directamente las fuentes de financiación de la estructura ‘Jaime Martínez’.
Además del impacto económico, las autoridades alertaron sobre las graves consecuencias ambientales derivadas de la minería ilegal, entre ellas la contaminación de fuentes hídricas, daños a la fauna y afectaciones para las comunidades asentadas en la región.





