Las autoridades de Estados Unidos confirmaron el traslado de todos los inmigrantes que permanecían recluidos en el Centro de Detención del Sur de Florida, una instalación ubicada en una remota pista de aterrizaje en los Everglades y conocida popularmente como “Alcatraz de los caimanes”.
La medida fue anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que explicó que la decisión responde a razones de seguridad relacionadas con la temporada de huracanes en el Atlántico, que se extiende entre junio y noviembre.
“Por la seguridad de los detenidos extranjeros en situación irregular, los trasladamos a otras instalaciones”, informó la portavoz del DHS, Lauren Bis, mediante un comunicado oficial.
La entidad no precisó cuántas personas fueron reubicadas ni los centros de destino. Tampoco aclaró si la instalación será cerrada de manera definitiva o si la suspensión de actividades será temporal.
Un centro rodeado de controversias
Desde su apertura, el 3 de julio de 2025, el centro de detención ha estado en el centro de la polémica debido a las denuncias realizadas por organizaciones defensoras de derechos humanos, familiares de los detenidos y abogados especializados en migración.
Los críticos han cuestionado las condiciones de reclusión y han denunciado dificultades para acceder a representación legal, además de problemas de infraestructura y salubridad dentro de las instalaciones.
Entre los señalamientos figuran reportes sobre alimentos en mal estado, fallas en los sistemas sanitarios, presencia de insectos y condiciones consideradas inadecuadas para la permanencia de los migrantes.
A pesar de las críticas, el presidente Donald Trump ha defendido públicamente el funcionamiento del centro y las condiciones de detención implementadas en la instalación.
Construido en tiempo récord
Ubicado en una zona aislada de los Everglades de Florida y rodeado por extensos pantanos, el centro fue construido por la administración del gobernador Ron DeSantis en cuestión de días.
Trump visitó las instalaciones el 1 de julio de 2025, apenas dos días antes de su inauguración oficial.
Por su parte, DeSantis había señalado en mayo que el centro fue concebido desde el inicio como una instalación temporal destinada a apoyar las operaciones migratorias en el estado.
Según datos entregados por el gobernador, desde su apertura el complejo habría procesado y facilitado la deportación de aproximadamente 22.000 personas.
Primera tormenta tropical de la temporada
El anuncio del traslado de los detenidos coincidió con la formación de la primera tormenta tropical de la temporada de huracanes de 2026 frente a las costas de Texas, según informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
Aunque la temporada de 2025 concluyó sin que ningún huracán impactara directamente el estado de Florida, las autoridades optaron este año por reubicar a los migrantes ante los riesgos asociados a los fenómenos meteorológicos.
Defensores piden el cierre definitivo
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes consideran que el traslado representa un avance, aunque insisten en que la instalación no debería volver a operar.
Amy Godshall, abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), aseguró que el cierre temporal no elimina las preocupaciones existentes sobre las condiciones de detención.
“Trasladar a las personas fuera de esta instalación es un paso importante, pero no borra el daño que ya se ha hecho”, manifestó la jurista, quien participa en una demanda relacionada con el acceso a representación legal para los detenidos.
Traslados se intensificaron en las últimas semanas
Abogados y organizaciones de apoyo a migrantes afirmaron haber detectado un incremento en los traslados durante las dos últimas semanas.
Katie Blankenship, abogada de inmigración de la organización Sanctuary of the South, señaló que decenas de migrantes fueron enviados a centros de detención ubicados en Florida, Texas, Luisiana, Arizona y California.
Según explicó, muchos de los traslados fueron identificados a través de las bases de datos oficiales de localización de detenidos, luego de que varios migrantes dejaran de asistir a audiencias o no pudieran ser contactados por sus representantes legales.
Hasta el momento, las autoridades estatales de Florida no han ofrecido detalles adicionales sobre el futuro de la instalación ni sobre la posibilidad de que vuelva a recibir detenidos una vez finalice la temporada de huracanes.





