El presidente Abelardo De La Espriella anunció que su Gobierno contempla la liquidación ordenada de las EPS que no tengan capacidad para garantizar una adecuada atención a sus afiliados.
El mandatario explicó que la prioridad de su administración será recuperar la prestación de los servicios de salud y atender problemas relacionados con la entrega de medicamentos, las citas con especialistas y los procedimientos pendientes.
De La Espriella también cuestionó la situación financiera del sistema y señaló que uno de los primeros pasos será establecer con precisión cuánto dinero se debe, quiénes son los acreedores y cuáles son las obligaciones pendientes entre las EPS y los distintos actores del sector.
¿Qué pasará con las EPS?
La posición del Gobierno contempla dos caminos.
Las EPS que demuestren ser viables y tengan capacidad para garantizar la atención de sus usuarios podrán continuar dentro del sistema y avanzar en procesos de recuperación.
En cambio, aquellas entidades que no puedan cumplir con esas condiciones serían sometidas a procesos de liquidación ordenada.
Según el Ejecutivo, el propósito es evitar que las decisiones afecten a los afiliados y garantizar la continuidad de tratamientos, medicamentos y procedimientos.
El Gobierno también marcó distancia frente a las políticas implementadas durante la administración de Gustavo Petro y aseguró que su estrategia estará orientada a recuperar la capacidad de atención del sistema.
El desafío inmediato será establecer el tamaño real de las obligaciones financieras del sector y definir un mecanismo que permita sanear las deudas sin poner en riesgo la atención de los pacientes.





