En las páginas de su libro, habla de su infancia y sus primeros pasos en la actuación, como el despido que tuvo en ‘Two and Half Men’: “La mayor parte de mis 50 los pasé disculpándome con la gente a la que lastimé. Tampoco quería escribir desde el lugar de víctima. No lo fui, y asumo todo lo que hice”, dijo a People.
Tuvo la fortaleza de dejar las drogas en 2017, gracias a sus hijos; este es el pensamiento del actor: “Sea cierto o no, me gusta pensar que la próxima dosis me mataría”, dijo. Pero que aun lucha internamente con la culpa: “Todavía tengo lo que llamo ‘escalofríos de vergüenza’. Son los momentos en los que me golpean los recuerdos horribles de mis elecciones y sus consecuencias. Están siendo cada vez más espaciados, así que supongo que eso es progreso”.





