¿Por qué el rey Carlos III rompió el protocolo real?
Durante la reunión, el equipo neozelandés sorprendió al monarca con un abrazo grupal, un gesto que rompió el tradicional protocolo real, el cual prohíbe el contacto físico no autorizado con la realeza. El encuentro, que inicialmente tuvo un carácter formal, rápidamente se tornó en un momento distendido y afectuoso que capturó la atención de medios y público.
Según la revista People, el momento clave surgió cuando Ayesha Leti-I’iga, jugadora de las Black Ferns, hizo una petición inusual al monarca: “Sí, todas queríamos un abrazo, pero sólo si a usted le parece bien”, comentó con una sonrisa, lo que generó el entusiasmo de sus compañeras. Carlos III, con una actitud abierta, respondió: «¿Un abrazo? ¿Por qué no?», permitiendo que las jugadoras lo rodearan en un gesto de afecto grupal.
El monarca, conocido por su carácter accesible, bromeó tras el abrazo diciendo que se sintió “como ser aplastado por un scrum”, en alusión a una de las jugadas típicas del rugby. Este comentario fue recibido con risas por el equipo, consolidando el ambiente relajado y cordial de la reunión. La BBC también destacó la reacción positiva del rey ante la espontaneidad de las deportistas.
Lea también:Maná arremetió contra Nicky Jam y elimina su canción con el artista: «Racista»
El gesto de Carlos III no solo rompió con las normas que tradicionalmente regulan el protocolo real, sino que también reflejó una faceta más cercana y moderna de su reinado. A lo largo de los años, el rey ha mostrado una disposición a flexibilizar ciertas normas, priorizando la empatía y el trato humano en sus interacciones.
¿Cuál es el protocolo real?
El protocolo británico establece que es el monarca quien debe iniciar el contacto físico, generalmente con un apretón de manos, mientras que los abrazos y otros gestos de mayor cercanía están reservados para familiares o situaciones excepcionales. Sin embargo, Carlos III ha mostrado en diversas ocasiones que está dispuesto a dejar de lado estas reglas en momentos que lo ameritan, demostrando una actitud abierta y cercana.





