Durante ese período, Pipe contó con el apoyo incondicional de Jessica Cediel, quien fue un pilar fundamental en su prueba de fe. El cantante expresó su gratitud hacia su expareja, destacando que Jessica mostró comprensión y apoyo durante todo el tiempo de abstinencia. Ella se convirtió en un gran respaldo emocional, ayudándolo a cumplir su promesa y ofreciéndole ánimo en aquellos momentos difíciles.
Con humor, Pipe confesó que el compromiso fue desafiante, pero que logró sobrellevarlo recurriendo al “autoplacer.” En tono jocoso, añadió: “Un músculo se atrofia si no se usa,” dejando entrever que, aunque fue complicado, mantuvo firme su decisión. A pesar de las dificultades, el cantante cumplió la promesa hasta el final. Un día antes de que se cumpliera el año, confesó, ya estaba mentalmente preparado para retomar su vida normal, siempre valorando la importancia del sacrificio que había hecho.





