El grupo armado residual Dagoberto Ramos, que opera principalmente en el norte del Cauca, ha protagonizado en los últimos meses varios hechos violentos, especialmente en municipios como Corinto, Toribío, Miranda y Caloto. Su accionar armado ha incluido ataques a la fuerza pública, extorsiones y amenazas a líderes sociales.
Corinto ha sido uno de los epicentros de la violencia disidente, pese a los esfuerzos del Estado por mantener la seguridad. Este nuevo hostigamiento revive los temores de una población acostumbrada a convivir con el estruendo de los fusiles.
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