Reclutamiento Juvenil y Ruptura Interna: La Nueva Estrategia Política de Abelardo de la Espriella

Reclutamiento Juvenil y Ruptura Interna: La Nueva Estrategia Política de Abelardo de la Espriella

Un plan que empezó tras la muerte de Miguel Uribe Turbay

Desde hace varios meses, dentro del panorama político colombiano se viene hablando de una estrategia silenciosa, calculada y profundamente polémica que estaría ejecutando Abelardo de la Espriella. Según múltiples versiones internas, el abogado habría iniciado un plan de reclutamiento dirigido específicamente a las juventudes del Centro Democrático, aprovechando el vacío político y emocional que dejó la muerte de Miguel Uribe Turbay, figura clave para el relevo generacional del partido.

La apuesta tendría un objetivo claro: fortalecer su campaña presidencial rumbo a 2026, captando bases jóvenes organizadas, disciplinadas y con trayectoria dentro del uribismo. Sin embargo, las denuncias más fuertes señalan que esta captación no habría sido espontánea ni ideológica, sino impulsada mediante ofrecimientos de dinero y promesas de puestos laborales a cambio de abandonar su militancia en el Centro Democrático y sumarse al proyecto político de De la Espriella.

Juventudes vulnerables, lealtades frágiles y un partido debilitado

El primer golpe se habría dado en el círculo de María Fernanda Cabal. Sus juventudes, consideradas durante años como uno de los equipos juveniles más sólidos del partido, fueron las primeras en fracturarse. Este debilitamiento sorprendió incluso a sectores de opinión afines, pues Cabal y De la Espriella han compartido discursos similares en temas de orden y confrontación ideológica. No obstante, la filtración de jóvenes hacia el proyecto del abogado evidenció el impacto real del ofrecimiento económico.

A este fenómeno se suma el desconcierto que generó el movimiento reciente de Miguel Uribe Londoño, quien había asumido el liderazgo juvenil del Centro Democrático tras la muerte de su hijo. Aunque hace pocas semanas anunció su respaldo al partido, muchos dentro de las juventudes ya anticipaban su cercanía con Abelardo: varios de los jóvenes que quedaron huérfanos políticamente tras el asesinato de Miguel Uribe Turbay ya estaban en acercamientos con la campaña de De la Espriella.

Un partido en crisis de lealtades

La crítica dentro de las bases del Centro Democrático es contundente. No solo se advierte un debilitamiento estructural producto de intereses personales, sino una pérdida del sentido histórico que ha sostenido al partido: la lealtad a unas ideas representadas en su lema “mano firme, corazón grande”. Para muchos, la migración juvenil evidencia un problema mayor: el dinero estaría pesando más que la convicción, y el oportunismo estaría reemplazando a la militancia auténtica.

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