Ocho presuntos integrantes de la estructura criminal conocida como ‘Olivares’ fueron enviados a prisión por un juez de la República, señalados de traficar estupefacientes en la localidad de Usme, en el sur de Bogotá, y de utilizar a menores de edad, incluidos sus propios hijos, para ocultar y distribuir droga.
La desarticulación de la banda fue posible tras una investigación de ocho meses adelantada por las autoridades, en la que participó un agente encubierto que permitió identificar el funcionamiento interno de la organización delincuencial.
Operaban en varios barrios de Usme
Según la Policía Metropolitana de Bogotá, los capturados obtenían rentas criminales cercanas a los 200 millones de pesos mensuales mediante la comercialización de marihuana, bazuco y cocaína.
Los operativos se realizaron en los barrios Santa Librada, La Andrea, Yomasa, La Cabaña, Puerta al Llano y Olivares, donde fueron capturados seis hombres y dos mujeres.
De acuerdo con las investigaciones, la estructura adquiría los estupefacientes en la localidad de Santa Fe y posteriormente los transportaba hasta Usme utilizando taxis y buses del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), con el fin de evitar controles de las autoridades.
Una vez en el sur de la capital, las sustancias eran almacenadas y dosificadas en centros de acopio ubicados en los barrios Compostela y Olivares.
Usaban parques, colegios e iglesias para distribuir droga
Las autoridades señalaron que la banda coordinaba las entregas mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto y redes sociales.
Los expendedores distribuían las dosis en lugares concurridos como parques, panaderías, entornos escolares, establecimientos de comida e incluso iglesias, buscando pasar desapercibidos entre la comunidad.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue que varios de los integrantes utilizaban a menores de edad para movilizar y ocultar los estupefacientes, con el propósito de no generar sospechas durante las entregas.
También estarían vinculados a homicidios
La Fiscalía General de la Nación les imputó los delitos de concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes y uso de menores de edad para la comisión de delitos.
Además, las autoridades los relacionan con al menos dos homicidios ocurridos en medio de disputas por el control territorial del microtráfico en Usme.
Durante los operativos fueron incautados 32 millones de pesos en efectivo, nueve kilos de marihuana, cerca de siete kilos de cocaína y cinco teléfonos celulares utilizados para coordinar las actividades ilícitas.
Tras las audiencias judiciales, un juez ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario para los ocho capturados mientras avanza el proceso en su contra.




