Dos artefactos explosivos improvisados fueron encontrados dentro de una institución educativa rural de Cajibío, Cauca, donde estudian aproximadamente 25 menores.
El hallazgo se produjo en la vereda La Palma, corregimiento de Ortega, y generó preocupación entre la comunidad debido al riesgo que representaban los elementos para estudiantes, docentes y habitantes de la zona.
La operación fue adelantada por unidades del Batallón de Infantería Liviana N.º 7, adscrito a la Vigésima Novena Brigada de la Tercera División del Ejército Nacional.
Una vez identificados los artefactos, las tropas aseguraron el área y activaron los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
Especialistas en manejo de explosivos realizaron una inspección técnica y posteriormente procedieron a destruir los dispositivos mediante un procedimiento controlado.
De acuerdo con el Ejército, la operación se extendió durante más de tres horas con el objetivo de reducir al máximo cualquier riesgo para la comunidad educativa y las instalaciones.
Según información de inteligencia militar, los explosivos estarían relacionados con la estructura Jaime Martínez, una disidencia armada con presencia en el departamento del Cauca. Esta atribución corresponde a la información entregada por las autoridades y hace parte de las investigaciones en curso.
El Ejército rechazó la utilización de artefactos explosivos en entornos escolares y aseguró que continuará adelantando operaciones para proteger a la población civil.
El comandante de las Fuerzas Militares, mayor general Erik Rodríguez, calificó el hecho como una conducta criminal que pone en riesgo a los menores y vulnera las normas de protección establecidas por el Derecho Internacional Humanitario.
¿Qué hacer ante un objeto sospechoso?
Las autoridades recomiendan no tocar, mover ni intentar manipular un objeto que pueda ser un artefacto explosivo. Ante un hallazgo de este tipo, la población debe alejarse del lugar, evitar que otras personas se acerquen y avisar inmediatamente a las autoridades.





