En un ‘show’ cargado de dramatismo, muchos suspiros para crear suspense, y el retorno de la estética extravagante, Gaga de repente revelaba la sorpresa y se encontraba cara a cara con su ‘alter ego’ de ‘Bad Romance’.
Tras una lucha entre ambas, simulada como si fuese una partida de ajedrez bailada al ritmo de ‘Poker Face’, la artista mata a base de golpes y puñetazos a la dama blanca que protagoniza el videoclip de la canción principal del álbum ‘The Fame Monster’, su era más gótica.
Tras un ritual de entierro, Gaga yace junto al cadáver de quien simula ser su antigua yo, y comienza a emerger de sus cenizas al ritmo de ‘Perfect Celebrity’ para luego dar paso a una de las canciones que marcaron una era en su repertorio: ‘Alejandro‘.
La estrella mostró a lo largo del show además su faceta polifacética: tocó la batería ‘Killer’, la guitarra con ‘Garden of Eden’ y se puso frente al piano las baladas ‘How Bad Do U Want Me’ y ‘Shallow’, además de bailar las míticas coreografías de ‘Judas’ o ‘Born This Way’.
Y tras una operación, Gaga se «reconstruye»: «Los monstruos nunca mueren», concluyó, mientras empiezan a sonar los primeros acordes de ‘Bad Romance’, con la que cierra un ciclo que duró 1 hora y 45 minutos.
Por su parte, Travis Scott cerró el sábado el festival Coachella decorando el desierto al son de ‘MODERN JAM’ en una jornada en la que la banda Green Day viajó a la época de 1990 para traer de vuelta el punk-rock de protesta mientras los venezolanos Rawayana dedicaban su actuación a Venezuela.
Vestido de negro y mezclando ‘MODERN JAM’ con ‘NOKIA’, de Drake, el rapero estadounidense daba paso al último turno de espectáculo en la desértica ciudad de Indio (California, EE.UU.) en el que repasó alguno de los temas más célebres y presentó nueva música.
Green Day y Bernie Sanders protestan contra Trump
Poco antes de la aparición de Scott en el escenario principal del festival, la banda de rock-punk Green Day ofrecía a la multitud un viaje a su época dorada de 1990 para repasar sus mejores éxitos que hicieron estallar Coachella y que iban desde ‘Boulevard of Broken Dreams’ a ’21 Guns’.
‘American Idiot’, uno de sus sencillos más populares y que da título al álbum de 2004 que les catapultó a la banda, abrió el concierto de una banda que volvía a su faceta de protesta al grito de «No soy parte de la agenda MAGA (Make American Great Again)».





