En un encuentro que encendió las expectativas del panorama político nacional, los candidatos presidenciales Paloma Valencia y Sergio Fajardo se reunieron la mañana de este sábado 23 de mayo en la capital del Atlántico. La cita, que tuvo lugar tras una invitación pública a tomar un café por parte de la senadora del Centro Democrático, se extendió por poco más de 30 minutos bajo un ambiente de estricta cordialidad, aunque finalizó sin ningún acuerdo concreto.
El diálogo comenzó con la intervención de Valencia, quien puso sobre la mesa la urgencia de «salvar al país» frente a los desafíos institucionales actuales, señalando que el exgobernador de Antioquia tiene una «gran responsabilidad» en este escenario.
> «Hemos venido honrando un proceso de sumar entre diferentes y tratar de construir una alternativa distinta para Colombia. Que respete el Estado social de derecho, la libertad de empresa, religiosa y de elegir», explicó la congresista uribista, haciendo hincapié en las visiones compartidas sobre los riesgos que acechan a la nación.
El llamado a proteger la democracia
Durante su intervención, Valencia apeló a la necesidad de deponer tensiones ideológicas en favor de un bien común, manifestando su preocupación por el rumbo de los sistemas de salud y pensiones.
«Me parece que hay momentos en la vida en los que uno tiene que hacer lo que es más importante para el país. Esta es una oportunidad de decir: aquí hay cosas en las que Sergio y Paloma están de acuerdo, como que no queremos perder la democracia. ¿Qué tal otro régimen en donde terminen de destruir el sistema de salud y pensional? ¿Qué país le va a quedar a mi niña de 9 años?», cuestionó la candidata, quien concluyó asegurando que su aproximación buscaba «contener cosas que puedan ser peligrosas para Colombia», posicionando a Fajardo como un «actor definitivo» en este proceso.
Por su parte, Sergio Fajardo mantuvo una postura firme respecto a sus principios políticos, marcando una clara distancia con los sectores tradicionales que representan tanto el uribismo como el petrismo. El exgobernador fue enfático en señalar que el camino de la confrontación extrema no es viable para el futuro de la nación.
> «Esa polarización asociada a la imagen de Petro y Uribe no le conviene al país. Considero que ese es un camino que no nos conviene, porque nos lleva a una Colombia dividida», sentenció Fajardo, agregando de manera contundente: «En términos políticos estamos en terrenos muy diferentes».
A pesar de las evidentes discrepancias ideológicas y de la falta de consensos programáticos inmediatos, el balance del encuentro no fue de ruptura total. Al término de la reunión, ambos líderes políticos coincidieron en la importancia de mantener los canales de comunicación activos.
Tanto Valencia como Fajardo insistieron en que este «café» no representa el final de sus conversaciones, haciendo un llamado conjunto a no cerrar las puertas al diálogo en un momento crucial para la carrera hacia la Presidencia de la República.





